Cuando manda el orgullo...

Siempre queremos arreglar las cosas cuando ya es tarde, siempre nos arrepentimos cuando ya es tarde, siempre queremos otra oportunidad cuando quizás no volvamos a tenerla.. Entonces nos damos cuenta que hubo algo en nuestro interior que nos jugo en contra y nos decepcionamos de nosotros mismos.. Sabiendo que somos todos seremos humanos imperfectos a veces es el propio orgullo que nos pega como un cachetazo para que reaccionemos, es el propio orgullo el que nos traiciona y nos da una lección para que no volvamos a cometer el mismo error, y también el propio orgullo hace que nos demos cuenta cuanto valorábamos a esa persona antes de perderla. Por eso el tiempo aprendí que no es lo mismo estar orgullosos de algo que hicimos por motivos válidos en la vida, que el orgullo que viene de la mano de la obstinación, porque el orgullo no tiene ni sabor, ni color, ni tamaño..y sin embargo lo más difícil es aprender a tragarlo.

4 comentarios:

  1. el orgullo solo estorba,es mi opinion,era mui orgullosa algo q con el tiempo i experiencias he podido superar poco a poco...besitos!

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  2. TENEMOS QUE DEJAR EL ORGULLO ATRÁS!

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  3. tenes mucha razon, te sigo eguime beso :)

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