Una palabra y un fuerte significado

Ellos son únicos, nos entregan su amor incondicional y nos aman como a nadie, nos acompañan a lo largo de nuestras vidas y siempre estarán allí para protegernos de todo mal, ellos son los que algún día nos gritaron, nos pegaron, e incluso nos felicitaron. La hermandad es un amor tan maravilloso e indescriptible, que uno entrega su propia vida por ellos sin importancia alguna, por que nos conocen como a nadie, nos apoyan como a nadie, nos guían en cada uno de nuestros pasos y jamás permitirán que nos hagan daño. El amor de un hermano o una hermana es increíble, intenso, ciego, grande, fuerte, entero e inmortal que nada ni nadie lo cambiará por nada en el mundo. Aquellos que son hijos únicos, recuerden que nunca están solos y que siempre tendrán a su familia, tanto a sus amigos que siempre estarán para amarlos como nadie.

El amor no está en el otro, está dentro de nosotros mísmos: Nosotros lo despertamos. Pero para que despierte necesitamos del otro

4 comentarios:

  1. Yo soy hija única y me hubiera encantado tener un hermano o hermana...
    Linda entrada, gracias por pasar por mi blog dulzura :)

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  2. Uf... es una entrada preciosa, yo ayer por fin mantuve una "conversación" con mi hermana pequeña, ahora hacía como un año que no nos hablábamos. Me encantó la frase final.
    Un beso

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  3. Que bonito, me ha encantado esta entrada. ¡Escribes genial!
    Me gustaria mucho que te pasaras por mi nuevo blog: http://memories-never-die2.blogspot.com.es/
    Muchas gracias, yo ya te sigo:)

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  4. Me encanto esta entrada, muy profunda. Hermoso blog la verdad que es divino. Te dejo un beso ♥

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